

1. Arma un botiquín personalizado
Incluye toda tu medicación habitual y llévala en cantidad suficiente para todo el viaje, más un extra por seguridad. No olvides dispositivos de control (glucómetro, sensores, tensiómetro, inhaladores, etc.) y elementos para emergencias.
2. Información médica siempre accesible
Lleva un resumen con tu diagnóstico, tratamiento, dosis y alergias. En viajes internacionales, contar con una versión en inglés puede ser de gran ayuda ante cualquier consulta médica.
3. Seguro de viaje y controles previos
Un seguro médico adecuado es fundamental, especialmente si tienes una condición de base. Aprovecha para consultar con tu médico antes de viajar y confirmar que tu tratamiento está bien ajustado.
4. Ten en cuenta los cambios de rutina
Los cambios de horario, las comidas fuera de casa y el descanso irregular pueden afectar tu salud. Anticiparte te ayudará a mantener el equilibrio durante el viaje.
5. Transporte adecuado de medicamentos
Protege los medicamentos sensibles al calor o al frío usando estuches térmicos. Llévalos siempre en tu equipaje de mano para evitar pérdidas o daños.
6. Alimentación práctica y saludable
Lleva snacks adecuados a tu condición de salud para evitar ayunos prolongados o elecciones poco convenientes durante el trayecto.
7. Muévete y escucha a tu cuerpo
En viajes largos, realiza pausas para caminar, estirarte y activar la circulación. Esto es especialmente importante para personas con problemas cardiovasculares o metabólicos.
8. Mantén horarios y recordatorios
Usa alarmas para no olvidar la toma de medicación. Aunque estés de vacaciones, la regularidad sigue siendo fundamental.
9. Controla tu condición con mayor frecuencia
El clima, el aumento de actividad física y los cambios en la dieta pueden influir en tu salud. Presta atención a las señales de tu cuerpo y ajusta hábitos si es necesario.
10. Descanso e hidratación
Dormir bien y mantenerte hidratado es clave para el buen control de muchas afecciones, especialmente en verano y en climas calurosos.
11. Protección frente al calor
Evita la exposición prolongada al sol, utiliza ropa liviana y protector solar. El calor excesivo puede afectar tanto a la presión arterial como a los niveles de glucosa.
12. Disfruta, pero sin excesos
Vacacionar también es relajarse. Disfruta la gastronomía local y las actividades, manteniendo siempre el equilibrio y escuchando las recomendaciones médicas.
Tener diabetes u otra condición de salud no debería ser un impedimento para viajar. Con información, previsión y los insumos adecuados, es posible disfrutar del verano con seguridad y bienestar.
En Droguería ASARFARMA ofrecemos una amplia gama de medicamentos e insumos esenciales para el manejo de diabetes, hipertensión, asma y otras condiciones de salud.